Y quien dice mujer, dice hombre, chico, chica…y a cualquiera, porque nos han vendido una idea del amor romántico que también perjudica seriamente la salud: en las pelis o dramones amorosos siempre muere alguien (en Romeo y Julieta después de morir “el mejor amigo”, “el tío”, “la madre” y el “prometido”, van ellos y se suicidan)…

Y si no muere alguien, aquello que en teoría es una historia de amor parece una guerra.

Que sí, que lo hemos visto mil veces: parejas y exparejas SE TRATAN FATAL, con gritos, bofetones, lanzamiento de objetos, acusaciones, amenazas, reproches, insultos, humillaciones, chantajes, acusaciones fundadas e infundadas…y luego la mayor parte de sus peleas a muerte acaban en reconciliaciones gozosas, orgasmos, bodorrios, perdices, etc.

Nuestra cultura MITIFICA LA VIOLENCIA PASIONAL Y JUSTIFICA EL ODIO ROMÁNTICO, por eso en lugar de horrorizarnos, nos conmueve ver a la gente que enloquece, que destroza su vida o las vidas ajenas ¡¡¿¿POR AMOR ?!!, porque por amor hay que sufrir, y mucho.

Nos han vendido como AMOR una potente mezcla de sufrimiento masoquista, sadismo gozoso, luchas de poder, éxtasis de vida y de muerte, guerra de parejas, de ex parejas, de sexos… ¿y lo de HAZ EL AMOR Y NO LA GUERRA dónde queda? Si la guerra es lo opuesto al amor ¿DE DÓNDE VIENE TODO ESTO?

Pues de muchos cuentos contados escuchados hasta la fatiga:

Del AMOR TROVADORESCO: El amor tal y como lo entendemos en Occidente tiene su origen en lo que cantaban los juglares sobre el amor a su enamorada, generalmente una mujer casada…es decir un AMOR IMPOSIBLE Y MUUUUY DOLOROSO porque no podía ser real…y encima IDEALIZADO porque nunca compartían las tareas del día a día, ni tenían que buscar los “huecos” para verse, ni tenían que educar a las criaturas, ni tenían que pagar la hipoteca, ni…

Del CUENTO que nos han contado: aunque menos mal que ya hay gente que no se los cree: “ A mi viene el príncipe azul a probarme un zapato porque no se acuerda de mi cara después de bailar toda la noche ¡y directamente se lo traga!”.

Esa es una respuesta a la historia de Cenicienta que empieza porque el príncipe ¿organiza un baile para escoger esposa? ¿Cómo una feria de ganado? Y La Sirenita cambia toda su vida por amor, Blancanieves y La Bella Durmiente se enamoran de un desconocido solo con un beso, Bella se enamora de su secuestrador, Jasmine…y todas las historias y el sufrimiento e infelicidad de las desvalidas y sumisas princesas rosas se solucionan con una gran boda. ¡Menos mal que algo va cambiando! Por supuesto, todas son heterosexuales y las peores enemigas de las chicas son mujeres: Úrsula, Maléfica, madrastras, hermanastras, brujas…en fin, que tenemos que educar a peques, niñas y niños, en que EL PRÍNCIPE AZUL NO EXISTE Y DESTIÑE AL PRIMER LAVADO.

También viene del NOVELÓN Y EL DRAMA, en series y novelas cuyos mensajes principales son: “los que se pelean, se desean”, “quien bien te quiere, te hará llorar”, “del amor al odio hay un paso” (y por tanto no tiene nada de extraño estar un día en un extremo y al día siguiente en el otro)…. Ya lo decíamos al principio: GENTE QUE QUIERE UN ROMANCE COMO EL DE ROMEO Y JULIETA SIN SABER QUE FUE UN ROMANCE DE 3 DÍAS Y 6 MUERTOS ¡que tenemos que leer!

Y luego está el cine ¿UN AMOR DE PELICULA? Elige guión: “Chico conoce a chica, les da un flechazo, se enamoran, superan algún conflicto que tienen en contra, se juntan definitivamente sin que nadie impida su amor, son felices para siempre (y comen perdices)” o “Parejas que se pasan la vida en continua destrucción y reconstrucción, acumulando victorias y derrotas, sufriendo horrores y rozando el paraíso, peleándose y reconciliándose, amando y odiando,…”.

Pelis, series, telenovelas con un guión cerrado, repetitivo, uniforme, estricto y lleno de mitos… Dramones de círculos viciosos y eje narrativo conflicto-resolución, guerra-paz que funciona de maravilla para construir UNA HISTORIA DE GUERRA ROMÁNTICA CON FINAL FELIZ.

Por último no nos olvidamos de la música y su CANCIÓN RAYADA: “Sin ti no soy nada; Toda, entera y tuya, ¿Y el anillo pa’cuándo? Búscate un hombre que te tenga llenita la nevera; Te quiero por encima de todo, más que a mi vida; Sin ti me muero; te mato si me engañas; Eres mía, mía …” En los típicos éxitos musicales del momento encontramos todo el inventario de estrofas y estribillos de las “guerras románticas”. El 86% de las canciones gira en torno a la temática amor-desamor y el 53% lo hace reflejando esa dualidad de amor-sufrimiento… Nos cantan mensajes que equiparan amor a control, renuncia, pérdida, ruptura de una identidad propia, celos,…

En fin, que no, que desde YTUQUÉ pasamos de estas MILONGAS ROMÁNTICAS que provocan la aceptación, normalización, justificación o tolerancia de comportamientos claramente abusivos y ofensivos con la excusa del AMOR.

Nos mola más el AMOR REBELDE, el que se está reinventando y PROPONE OTROS “FINALES FELICES” que poco tienen que ver con los estereotipados del comieron perdices y la “gran boda- soluciona- todo”.

¿Y TÚ QUÉ… haces el amor o la guerra?


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